"Hoy, lo que me motiva a dedicarme a la política es la posibilidad de cambiar la vida de las personas", afirmó Rodrigo Santana, concejal de São Fidélis, Río de Janeiro. En su segundo mandato, el líder de RenovaBR afirma haber construido una trayectoria marcada por el diálogo, la transparencia y la convicción de que la buena gobernanza surge del equilibrio entre las diferentes esferas de gobierno.
Rodrigo recuerda que de niño demostró interés por la vida pública, disfrutando viendo las elecciones y asistiendo a las sesiones del Ayuntamiento. "Decía que quería ocupar un cargo político sin siquiera saber qué implicaba cada función", recuerda. Criado en una familia sin tradición política, el sueño de representar a su ciudad parecía lejano.
"Cuando me presenté por primera vez a las elecciones en 2020, mi madre trabajaba como vendedora, mi padre como conductor de autobús y yo era becario", cuenta. Aun así, no tardó mucho en convertir su vocación en un proyecto de vida: durante esa campaña, fue elegido el concejal más joven de São Fidélis, en el interior del estado de Río de Janeiro.
Reconoce que la formación que recibió en RenovaBR fue crucial para dar sus primeros pasos. "Un año antes de las elecciones, tuvimos que desarrollar una iniciativa impactante en nuestras ciudades, vinculada a la causa que defendemos. Opté por revitalizar un mirador turístico del centro, que había estado abandonado. Pintamos, iluminamos y transformamos el espacio", recuerda. La iniciativa, una actividad en el Día de la Renovación de Brasil, no solo restauró un monumento simbólico para São Fidélis, sino que también proyectó la imagen del joven candidato, conocido como "Rodrigo do Cruzeiro".
La fuerza de la articulación entre diferentes esferas de poder
Pero su labor no se limita a los símbolos. Durante su mandato, su prioridad ha sido garantizar políticas que realmente impacten la vida de las personas. Como miembro de la Legislatura, prioriza las necesidades de las familias atípicas y contribuye a mejorar el sistema de salud pública del municipio, que a veces se ve debilitado y requiere conexiones con otras regiones para garantizar una atención adecuada a la población.
Rodrigo destaca logros como la coordinación para obtener recursos para APAE (Asociación de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad) y la compra de un arco quirúrgico ortopédico para realizar procedimientos que antes no estaban disponibles en la ciudad. Para él, ejemplos como estos demuestran la importancia del diálogo entre los diferentes niveles de gobierno para el avance de las ciudades rurales. "Si hubiera permanecido confinado en la oficina, nada de esto habría sucedido. La coordinación es esencial para transformar los recursos en beneficios reales para la población", afirma.
Sin embargo, destacó un dilema presente en su Cámara: muchas veces, ir a la capital a hablar con representantes estatales en busca de recursos no es reconocido como parte del rol de un parlamentario municipal, pues la función se restringiría a legislar y fiscalizar.
Rodrigo afirmó que comprende lo que exige la Constitución, pero considera esencial la coordinación con otras esferas de gobierno para obtener beneficios concretos. Cree que no tiene sentido simplemente crear leyes sin un impacto directo cuando, mediante la coordinación, es posible garantizar que se realicen cirugías ortopédicas en el municipio, evitando largas horas de viaje, o que instituciones como APAE reciban recursos que financian casi un año de atención a 150 niños.
En su opinión, alcaldes, vicealcaldes y concejales necesitan fortalecer sus redes, porque esta capacidad de conectarse es valiosa tanto para la ciudad, que recibe apoyo, como para el político, que amplía sus conexiones y potencial de transformación.
Gobernanza con transparencia, diálogo y madurez política
Esta visión lo llevó a crear el Parlamento Joven, una iniciativa que acerca a los estudiantes al proceso legislativo. Rodrigo comenta que la idea encontró resistencia dentro del Ayuntamiento, pero él lo ve de otra manera. "Mi mayor alegría hoy, como concejal, es poder abrir mis puertas y recibir a niños y jóvenes, para que puedan tener una experiencia positiva. De hecho, creo que estoy formando adeptos y nuevos líderes", añade.
Al hablar de gobernanza, el concejal es enfático al afirmar que la transparencia y la comunicación son fundamentales. "Creo que es importante tener un buen diálogo con el Poder Ejecutivo, con quienes administrarán los recursos", afirma. Busca compartir cada logro, intento e incluso frustración con la ciudadanía, ya sea a través de las redes sociales, la prensa local o en el hemiciclo del Ayuntamiento. La claridad, afirma, es uno de los pilares para construir la confianza mutua entre los representantes y sus representados.
Y todo esto, como demuestra, depende de la madurez política. Durante su primer mandato, enfrentó resistencia del Ejecutivo a sus propuestas. Hoy, aunque actúa de forma independiente y no forma parte de la coalición de gobierno, se da cuenta de que hay más apertura al diálogo. "Critico cuando es necesario y elogio cuando es positivo para la ciudad. No me da vergüenza reconocer los avances", enfatiza. Para él, este equilibrio y el respeto institucional son signos de responsabilidad hacia la ciudad y la democracia.
De un fidelense que soñaba con la política a un concejal reelegido, Rodrigo Santana demuestra que gobernar se trata, ante todo, de tender puentes. Su trayectoria demuestra que el equilibrio entre el diálogo, la independencia y la colaboración es clave para transformar realidades.