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15 de enero: 40 años de la histórica redemocratización de Brasil

15.01.2025
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Cuatro décadas separan a Brasil del 15 de enero de 1985, fecha en que Tancredo Neves fue elegido para asumir la Presidencia de la República mediante elección indirecta. 

Aunque la nación aún tenía un largo camino por recorrer para consolidar las libertades y derechos alcanzados, ese momento se convirtió en un símbolo de esperanza y renovación política. Fue un paso crucial en el proceso de transición del régimen militar a la democracia. 

La costura política y el fin de un ciclo autoritario

El camino hacia la redemocratización involucró a varias fuerzas políticas, sociales y culturales. La dictadura instaurada en 1964 duró 21 años, período marcado por la represión, la censura y la ausencia de elecciones directas para la Presidencia. A principios de la década de 1980, los grupos de oposición se fortalecieron, se unieron en frentes amplios y encontraron en Tancredo Neves un articulador hábil para liderar la transición.

El Colegio Electoral fue la solución posible en ese momento, garantizando que parlamentarios de distintos partidos, incluida parte de la base gubernamental, pudieran alinearse con la candidatura civil, en la figura de Tancredo. Aunque todavía lejos del ideal de las elecciones directas, el resultado en el Colegio Electoral simbolizó la caída del poder irrestricto de los generales.

¿Por qué el 15 de enero de 1985 es un hito?

Esta fecha consolidó el deseo de gran parte de la sociedad brasileña por un régimen más abierto y democrático. Aunque nació de un acuerdo político que mantuvo ciertos resquicios de autoritarismo, la victoria de Tancredo Neves representó el inicio de una nueva era. Las fuerzas políticas que lucharon contra la dictadura —estudiantes, sindicatos del ABC, prensa alternativa, movimientos por una amnistía amplia y partidarios de campañas como Diretas Já— vislumbraron finalmente la posibilidad de una participación efectiva en la dirección del país.

A partir del 15 de enero de 1985 se inició una etapa de transformaciones institucionales que culminaría con la redacción de la Constitución de 1988. El texto constitucional vino a garantizar los derechos civiles, políticos y sociales, ampliando la noción de ciudadanía y elevando el nivel de las demandas populares.

La importancia de construir la democracia 

La redemocratización no fue instantánea. El período post-dictadura reveló la dificultad de consolidar el Estado de derecho, especialmente frente a las tensiones entre grupos conservadores y la presión para ampliar los derechos civiles. 

A pesar de ello, la elección de Tancredo Neves trajo consigo cambios fundamentales:

  • Reestructuración del partido:surgieron nuevas leyendas y se reconstruyó la vieja oposición, ahora libre para competir por el poder;
  • Fortalecimiento de los movimientos sociales:las demandas de derechos humanos básicos, como vivienda digna, saneamiento y atención sanitaria universal, adquirieron más fuerza política;
  • Reforma institucional:la Constitución de 1988 amplió las libertades y garantías individuales, estableciendo pilares para la democracia, como el voto directo para elegir presidente;
  • Valorar la participación popular:La lucha por las elecciones directas y la intensa movilización social formaron nuevos líderes políticos y despertaron el compromiso popular.

El legado de un 15 de enero histórico

Cuatro décadas después de este capítulo fundamental, rendimos homenaje no sólo a la victoria simbólica de un político minero, sino a la lucha de toda una sociedad que, después de años de represión, encontró la fuerza para decir que el poder de decidir el rumbo de la nación debe estar en manos del pueblo.

La lección que nos deja este proceso es simple y, al mismo tiempo, profunda: la democracia brasileña nació de muchos sacrificios y debe ser cultivada todos los días. 

Los logros de 1985 permanecen como base y nos recuerdan que el diálogo, la búsqueda de consensos y la participación popular tienen el poder de revertir escenarios autoritarios. La protección de las libertades civiles y políticas, combinada con la inclusión social, es el camino para construir un país más justo y plural.

Mientras exista el compromiso de lograr un país más libre, más igualitario y más solidario, el 15 de enero de 1985 seguirá siendo recordado como el día en que la nación comenzó a recuperar el control de su propio destino.

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